1. descomposición: Los hongos son esenciales para romper la materia orgánica muerta, como hojas caídas, árboles muertos y cadáveres de animales. Este proceso libera nutrientes en el ecosistema, haciéndolos disponibles para otros organismos.
2. Simbiosis: Los hongos forman relaciones mutuamente beneficiosas con otros organismos. Por ejemplo, los hongos micorrícicos forman asociaciones con raíces vegetales, ayudándoles a absorber nutrientes del suelo. El liquen es otro ejemplo, donde los hongos viven en simbiosis con algas o cianobacterias.
Estas dos funciones destacan los hongos vitales de rol para mantener el equilibrio de los ecosistemas.