He aquí por qué:
* ribosomas pequeños: Tanto las mitocondrias como los cloroplastos tienen sus propios ribosomas, que son más pequeños que los ribosomas que se encuentran en el citoplasma de las células eucariotas. Esto se debe a que sus ribosomas son más similares a los que se encuentran en las células procariotas.
* ADN circular: Tanto las mitocondrias como los cloroplastos tienen sus propias moléculas circulares de ADN, llamadas ADN mitocondrial (ADNmt) y ADN de cloroplastos (ADNm), respectivamente. Esta es otra similitud con los procariotas, que también tienen ADN circular.
Esta similitud con los procariotas es una de las pruebas clave que respalda la teoría endosimbiótica , que propone que las mitocondrias y los cloroplastos se originaron en bacterias de vida libre que estaban envueltas por células eucariotas tempranas. Con el tiempo, estas bacterias se integraron en las células eucariotas y evolucionaron hacia los orgánulos que vemos hoy.