Una forma en que los patógenos pueden afectar los sistemas corporales es atacarse al sistema respiratorio .
Tomemos el ejemplo del virus influenza , un patógeno común.
* Entrada: El virus ingresa al cuerpo a través de la nariz o la boca, generalmente a través de pequeñas gotas expulsadas por una persona infectada.
* Infección: El virus se une a las células que recubren el tracto respiratorio, específicamente las células epiteliales en la nariz, la garganta y los pulmones. Luego ingresa a estas células y usa su maquinaria para replicarse, creando más partículas de virus.
* Síntomas: A medida que el virus se replica, daña las células epiteliales, lo que lleva a los síntomas característicos de la gripe:
* nariz de líquido: La inflamación y el daño al revestimiento nasal conducen a una mayor producción de moco.
* dolor de garganta: Inflamación e irritación de la garganta.
* tos: El intento del cuerpo de expulsar el virus y despejar las vías respiratorias.
* Fiebre: La respuesta inmune del cuerpo a la infección.
* dolores musculares: El virus también puede infectar las células musculares, causando dolores y molestias.
* complicaciones: En algunos casos, la infección puede extenderse al tracto respiratorio inferior, lo que lleva a neumonía , una inflamación de los pulmones, que puede ser potencialmente mortal, especialmente para los ancianos y aquellos con condiciones de salud subyacentes.
Este ejemplo ilustra cómo los patógenos pueden interrumpir la función normal de un sistema corporal, causando una cascada de síntomas y posibles complicaciones.