Imagina una ardilla viviendo en un bosque. Esta ardilla enfrenta la competencia de varias fuentes:
1. Competencia intraespecífica:
* Otras ardillas: Compiten por las mismas fuentes de alimentos, como nueces, semillas y frutas, así como por sitios de anidación y territorio.
* ardillas más fuertes: Una ardilla más grande y más dominante podría expulsar a una más débil de una buena área de alimentación.
2. Competencia interespecífica:
* pájaros: Las aves como los pájaros carpinteros, los jays y los tíos también comen nueces y semillas. Las ardillas pueden tener que competir con ellas por estas fuentes de alimentos.
* Otros roedores: Los ratones y los tensión pueden competir por las mismas fuentes de alimentos y madrigueras subterráneas.
* mamíferos más grandes: Los ciervos y los conejos pueden competir por una vegetación y recursos similares.
3. Competencia por los recursos:
* comida limitada: Si hay una escasez de nueces en el bosque, las ardillas tendrán que competir más ferozmente por lo que está disponible.
* Espacio de anidación limitado: Las cavidades de árboles adecuadas para anidar son escasas, lo que hace que las ardillas compitan por ellas.
* Fuentes de agua limitadas: Durante las estaciones secas, las ardillas pueden tener que competir por el acceso a fuentes de agua.
El resultado de la competencia:
La competencia puede tener varios impactos en la ardilla:
* Fitness reducido: Podría resultar en menos comida, menos descendencia o incluso la muerte.
* Adaptación: La competencia puede impulsar la evolución de las adaptaciones como mejores habilidades de alimentación, dientes más fuertes o incluso cambios en su comportamiento social.
* Migración: Si la competencia es demasiado intensa, la ardilla podría verse obligada a migrar a otra área con menos competidores.
Este es solo un ejemplo, y la competencia puede ocurrir en varias formas y entre especies diversas. La clave es que todos los organismos necesitan recursos para sobrevivir y reproducir, y la competencia ocurre cuando estos recursos son limitados.