Si bien Brown no entendió completamente la función del núcleo, en 1831 fue el primero en observar y describir el núcleo dentro de las células vegetales, llamándola la "areola" o "núcleo". Sus observaciones sentaron las bases para futuras investigaciones que condujeron a la comprensión del papel crucial del núcleo en el desarrollo y la herencia celular.
Sin embargo, fue Rudolf Virchow quien luego propuso el famoso dictamen, "Cellula E de Omnis Cellula," que significa "todas las células surgen de las células preexistentes". Esto enfatizó aún más la importancia del núcleo en la división celular y el paso del material genético.