1. Características físicas:
* Morfología: Esto se refiere a la estructura y forma física del organismo, incluida su forma, tamaño, color y características externas. Por ejemplo, la presencia de alas, escamas o piel se puede usar para identificar diferentes grupos de animales.
* anatomía: Esto implica examinar la estructura interna del organismo, incluidos sus huesos, músculos, órganos y tejidos. Diseccionar y estudiar estas estructuras puede ayudar a determinar las relaciones evolutivas.
* Fisiología: Esto se centra en las funciones del organismo y en cómo funcionan sus sistemas corporales, como su metabolismo, respiración y reproducción.
2. Características genéticas y moleculares:
* secuenciación de ADN y ARN: La comparación de la composición genética de los organismos permite a los científicos identificar similitudes y diferencias en su historia evolutiva.
* Estructura de proteínas: Las proteínas están codificadas por genes, y su estructura puede revelar relaciones entre especies.
* bioquímica: Analizar la composición química de los organismos puede revelar vías metabólicas compartidas y otras similitudes bioquímicas.
3. Relaciones evolutivas:
* Registro fósil: Examinar fósiles ayuda a rastrear la historia de la vida en la tierra e identificar el linaje evolutivo de los organismos.
* Árboles filogenéticos: Estos diagramas ilustran las relaciones evolutivas entre organismos basados en ascendencia compartida.
4. Características ecológicas:
* hábitat: El entorno donde vive un organismo proporciona pistas sobre sus adaptaciones e historia evolutiva.
* nicho: El papel que juega un organismo en su ecosistema también puede ser una herramienta de clasificación útil.
5. Características del comportamiento:
* Comunicación: La forma en que los organismos se comunican, como a través de sonidos, señales o feromonas, puede usarse para diferenciar las especies.
* Reproducción: Los comportamientos de apareamiento y las estrategias reproductivas pueden proporcionar información valiosa sobre las relaciones evolutivas.
La jerarquía taxonómica:
Los científicos organizan organismos en un sistema jerárquico llamado jerarquía taxonómica. Este sistema se basa en el grado de relación entre los organismos. Incluye los siguientes niveles:
* dominio: El nivel más amplio, agrupando organismos basados en características celulares fundamentales (por ejemplo, bacterias, arquea, eukarya).
* Reino: El siguiente nivel, agrupando organismos con características generales similares (por ejemplo, Animalia, Plantae, hongos).
* Phylum: Agrupe organismos con planes y organización corporales similares (por ejemplo, Cordata, Arthropoda).
* Clase: Además, subdivide la fila basada en características más específicas (por ejemplo, mamíferos, AVES).
* Orden: Agrupe organismos dentro de una clase basados en características comunes (por ejemplo, primates, carnivora).
* Familia: Agrupe organismos dentro de un orden basado en similitudes más estrechas (por ejemplo, Hominidae, Felidae).
* género: Un grupo de especies estrechamente relacionadas (por ejemplo, Homo, Panthera).
* especies: El nivel más específico, que representa un grupo de organismos que pueden entrelazarse y producir descendientes fértiles (por ejemplo, Homo sapiens, Panthera Leo).
Nota importante:
La clasificación no es estática. A medida que los científicos continúan estudiando organismos y obteniendo nuevas ideas, el sistema de clasificación puede revisarse y actualizarse.