He aquí por qué:
* Preparación de la muestra: La microscopía electrónica requiere muestras extremadamente delgadas, a menudo menos de 100 nanómetros de espesor. Este proceso de preparación, que implica deshidratación, fijación e incrustación, es fatal para las células vivas .
* ambiente de vacío: Los microscopios electrónicos funcionan bajo un alto vacío para evitar que el haz de electrones se dispersa. Este entorno mataría instantáneamente a las células vivas.
Sin embargo, existen técnicas especializadas que nos permiten ver procesos biológicos en condiciones casi de vida:
* microscopía crio-electrones (cryo-em): Esta técnica congela rápidamente las muestras, preservando su estructura en un estado casi nativo. Se revolucionó nuestra comprensión de las moléculas biológicas y se ha utilizado para imágenes de virus, proteínas e incluso células enteras a alta resolución.
* Microscopía electrónica de barrido ambiental (ESEM): Esta técnica permite obtener imágenes de muestras en un entorno humidificado a baja presión, lo que permite observar algunos aspectos de la actividad biológica, incluido el crecimiento de bacterias.
¿Por qué usar microscopios electrónicos para la investigación biológica?
* Alta resolución: Los microscopios electrónicos proporcionan una resolución mucho más alta que los microscopios de luz, lo que nos permite ver estructuras tan pequeñas como los átomos individuales.
* Morfología detallada: Podemos estudiar las estructuras internas de las células, incluidos los orgánulos, las membranas y los complejos de proteínas, con gran detalle.
En resumen:
Si bien la microscopía electrónica tradicional no es adecuada para ver las células vivas, las técnicas especializadas como Cryo-EM y ESEM ofrecen información valiosa sobre la estructura y la dinámica de los sistemas biológicos.