* Fósiles de transición: Fósiles que exhiben características de especies ancestrales y descendientes, proporcionando evidencia de cambio gradual con el tiempo. Los ejemplos incluyen Archaeopteryx (Bird-Dinosaurio de transición), Tiktaalik (anzphibio de pescado de transición) y Australopithecus (homínido de transición).
* Sucesión estratigráfica: Los fósiles que se encuentran en las capas de rocas más profundas son generalmente más antiguas que las que se encuentran en las capas menos profundas, lo que indica una progresión de las formas de vida con el tiempo.
* Extinción y diversificación: El registro fósil muestra que muchas especies se han extinguido, mientras que han surgido nuevas especies, apoyando la idea de la evolución y la adaptación en curso.
Otra evidencia
* Anatomía comparativa: Similidades en las estructuras óseas y otras características anatómicas entre diferentes especies, lo que sugiere un antepasado común. Por ejemplo, las extremidades anteriores de humanos, murciélagos, ballenas y gatos tienen estructuras óseas similares, lo que indica ascendencia compartida.
* Embriología comparativa: Similidades en el desarrollo embrionario de diferentes especies, lo que sugiere vías de desarrollo compartidas. Por ejemplo, los embriones humanos tienen hendiduras branquias y una cola en las primeras etapas, lo que indica una historia evolutiva compartida con peces y otros vertebrados.
* Biología molecular: Las similitudes de ADN y proteínas entre especies, que indican ascendencia compartida. Por ejemplo, los humanos y los chimpancés comparten más del 98% de su ADN, lo que sugiere una estrecha relación evolutiva.
* Biogeografía: La distribución de especies en la Tierra, que puede explicarse por procesos evolutivos como la deriva continental y la adaptación a entornos específicos. Por ejemplo, los marsupiales se encuentran principalmente en Australia, lo que sugiere su evolución y diversificación en un continente que ha sido aislado durante millones de años.
* Selección artificial: La cría deliberada de los organismos de los humanos para seleccionar los rasgos deseados, lo que demuestra el poder de la selección para impulsar el cambio evolutivo. Los ejemplos incluyen la domesticación de los animales y el desarrollo de nuevas variedades de cultivos.
Estos son solo algunos ejemplos de la gran cantidad de evidencia que respalda la teoría de la evolución. La abrumadora evidencia de múltiples campos de la ciencia señala constantemente el hecho de que la vida en la Tierra ha cambiado con el tiempo a través del proceso de evolución.