Los organismos multicelulares exhiben un notable nivel de organización, con cada nivel basándose en el anterior. Esta jerarquía se puede resumir de la siguiente manera:
1. átomos: Los bloques de construcción más básicos de la materia, formando moléculas.
2. Moléculas: Combinaciones de átomos que forman las estructuras y llevan a cabo las funciones de los organismos vivos.
3. Organelos: Estructuras especializadas dentro de las células, cada una con una función específica. Los ejemplos incluyen mitocondrias, núcleo y aparato de Golgi.
4. Células: La unidad fundamental de la vida, que contiene orgánulos y realiza todos los procesos necesarios para la vida.
5. tejidos: Grupos de células similares que trabajan juntas para realizar una función específica. Los ejemplos incluyen tejido muscular, tejido nervioso y tejido epitelial.
6. órganos: Compuesto de diferentes tejidos que trabajan juntos para realizar una función compleja. Los ejemplos incluyen el corazón, los pulmones y el cerebro.
7. Sistemas de órganos: Grupos de órganos que trabajan juntos para realizar una función corporal importante. Los ejemplos incluyen el sistema circulatorio, el sistema digestivo y el sistema nervioso.
8. Organismo: Un ser vital completo compuesto por todos los sistemas de órganos que trabajan juntos de manera coordinada.
Esta jerarquía demuestra la intrincada organización y complejidad de la vida, donde cada nivel contribuye a la función general y la supervivencia del organismo. Muestra la interconexión e interdependencia de todos los seres vivos.