Probablemente candidatos para entornos con pocas bacterias:
* entornos extremadamente calientes: Lugares como respiraderos volcánicos o respiraderos hidrotermales de aguas profundas tienen temperaturas que exceden mucho lo que la mayoría de las bacterias pueden tolerar.
* Ambientes extremadamente fríos: Los páramos congelados de la Antártida o el permafrost profundo también presentan desafíos para la supervivencia bacteriana.
* ambientes extremadamente ácidos o alcalinos: Los lugares con niveles de pH muy altos o muy bajos pueden ser extremadamente inhóspitos para la mayoría de las bacterias.
* entornos de alta radiación: La radiación intensa que se encuentra en ciertos entornos, como los cercanos a los reactores nucleares, puede ser letal para la mayoría de las bacterias.
* entornos ultra limpios: Los entornos altamente controlados como las habitaciones limpias utilizadas en la fabricación de semiconductores o las salas de operaciones están diseñados para minimizar las bacterias, aunque es poco probable que sean completamente estériles.
Consideraciones importantes:
* Dificultad de muestreo: Muchos de estos entornos son difíciles o peligrosos de probar, lo que dificulta medir con precisión las poblaciones bacterianas.
* Diversidad: Si bien algunos entornos pueden tener recuentos bacterianos totales bajos, aún pueden tener una comunidad bacteriana única y diversa adaptada a esas condiciones extremas.
Conclusión:
Si bien podemos especular sobre entornos con pocas bacterias, es difícil reclamar definitivamente, lo que tiene lo menos absoluto. La investigación y la exploración en curso continuarán arrojando luz sobre el vasto y a menudo oculto mundo microbiano que nos rodea.