1. Adaptaciones fisiológicas: Estos son cambios en los procesos internos de un organismo. Los ejemplos incluyen:
* camuflaje: Muchos animales, como los camaleones y los zorros árticos, han desarrollado la capacidad de mezclar con su entorno para evitar depredadores o presas de emboscada.
* Hibernación/Aestivación: Algunos animales, como osos y caracoles, pueden ingresar a un estado de actividad reducida durante temperaturas extremas para conservar la energía.
* Tolerancia a entornos extremos: Algunas plantas y animales pueden resistir condiciones increíblemente duras, como las plantas tolerantes a la sal que prosperan en ambientes costeros o los reptiles de sangre fría que pueden sobrevivir en los desiertos.
2. Adaptaciones estructurales: Estos son cambios en las características físicas de un organismo. Los ejemplos incluyen:
* Garras y dientes afilados: Los depredadores como los leones y los lobos han evolucionado garras afiladas y dientes para cazar y matar presas.
* Alas para el vuelo: Las aves y los murciélagos han evolucionado alas para permitirles volar y acceder a diferentes fuentes de alimentos o escapar de los depredadores.
* pelaje o grueso: Los animales que viven en climas fríos, como osos polares y focas, han desarrollado pelaje o grueso grueso para el aislamiento.
* espinas y espinas: Plantas como cactus y rosales han evolucionado espinas y espinas para disuadir a los herbívoros de comerlos.
Estos son solo algunos ejemplos, ¡y hay muchas más adaptaciones fascinantes por ahí!