Aquí hay un desglose:
* buffers: Estas son soluciones que resisten los cambios en el pH cuando se agregan pequeñas cantidades de ácido o base. Lo hacen aceptando o donando iones H+ (protones) para contrarrestar el cambio de pH.
* Sistema de búfer de bicarbonato: Este es el sistema de amortiguador primario en la sangre humana. Implica el equilibrio entre el ácido carbónico (H2CO3) y los iones de bicarbonato (HCO3-). Cuando la sangre se vuelve demasiado ácida, los iones de bicarbonato reaccionan con los iones H+ para formar ácido carbónico. Cuando la sangre se vuelve demasiado básica, el ácido carbónico libera iones H+.
* Sistema de tampón fosfato: Este sistema involucra iones de fosfato de dihidrógeno (H2PO4-) e iones de fosfato de hidrógeno (HPO42-). Desempeña un papel importante en los fluidos intracelulares y la función renal.
* tampones de proteínas: Las proteínas contienen aminoácidos con grupos carboxilo (COOH) y grupos amino (NH2). Estos grupos pueden actuar como ácidos y bases débiles, lo que ayuda a amortiguar los cambios de pH.
* Sistema respiratorio: Los pulmones juegan un papel crucial en la regulación del pH al eliminar el dióxido de carbono (CO2), que es una fuente importante de acidez en la sangre. La velocidad y la profundidad de la respiración se pueden ajustar para alterar los niveles de CO2 y mantener el equilibrio de pH.
* riñón: Los riñones son responsables de excretar el exceso de ácidos y bases, lo que ayuda a mantener el pH de la sangre. Pueden ajustar la reabsorción y la secreción de iones de bicarbonato para regular el pH.
* Otras sustancias:
* hormonas: Las hormonas como la aldosterona y la renina influyen en la función renal y contribuyen a la regulación del pH.
* Moléculas orgánicas: Ciertas moléculas orgánicas, como los aminoácidos y los carbohidratos, pueden actuar como ácidos o bases débiles y contribuir a la amortiguación.
Las sustancias específicas involucradas y su importancia relativa varían entre diferentes organismos e incluso dentro de diferentes tejidos del mismo organismo. Sin embargo, el principio fundamental de mantener el equilibrio de pH a través del amortiguación y otros mecanismos es esencial para mantener la homeostasis y garantizar la función biológica adecuada.