Si bien es cierto que un organismo muerto ya no exhibe las características de la vida (como el crecimiento, la reproducción o la respuesta a los estímulos), no se vuelve "abiótico" automáticamente en el sentido más estricto. He aquí por qué:
* descomposición: Los organismos muertos son desglosados por los descomponedores (como las bacterias y los hongos) y los carroñeros. Este proceso libera nutrientes en el medio ambiente, que luego son utilizados por otros organismos vivos. Entonces, incluso en la muerte, el organismo contribuye al mundo biótico.
* Materia orgánica: Los restos del organismo muerto se convierten en materia orgánica, lo que juega un papel crucial en la formación y fertilidad del suelo. Esta materia orgánica todavía se considera parte de la biosfera, a pesar de que no es un organismo vivo.
* La línea abiótica: La línea entre biótico y abiótico es algo borrosa. Algunas cosas como rocas o agua son claramente abióticas, mientras que otras como el suelo o el aire contienen componentes bióticos y abióticos.
Por lo tanto, mientras que un organismo muerto ya no está vivo, sus restos aún interactúan y contribuyen al medio ambiente, lo que lo convierte en parte de la biosfera más grande. Es más exacto decir que los procesos de vida del organismo cesar, en lugar de que se vuelva completamente abiótico.