1. Secuenciación de ADN y ARN:
* Código genético universal: Todos los organismos vivos usan el mismo código genético básico (ADN/ARN) para traducir información genética en proteínas. Esta universalidad apunta a un antepasado común.
* Árboles filogenéticos: Al comparar secuencias de ADN/ARN, podemos construir árboles evolutivos que muestren relaciones entre especies. Estos árboles a menudo coinciden con las clasificaciones tradicionales basadas en la morfología.
* material genético compartido: Las especies que están más estrechamente relacionadas comparten un mayor porcentaje de secuencias de ADN, lo que indica ascendencia común. Por ejemplo, los humanos y los chimpancés comparten alrededor del 98.7% de su ADN.
* Pseudogenes: Estos son genes inactivos que han perdido su función con el tiempo. Son como "fósiles moleculares" que muestran cómo la evolución ha dado forma a los genomas.
2. Estructura y función de proteínas:
* Proteínas homólogas: Proteínas similares encontradas en diferentes especies con ascendencia compartida. Estas proteínas pueden tener funciones ligeramente diferentes, pero su estructura básica y secuencias de aminoácidos son notablemente similares.
* Evolución convergente: Aunque diferentes especies pueden compartir ambientes y presiones similares, sus estructuras proteicas pueden revelar sus distintas historias evolutivas.
* relojes moleculares: Las tasas de evolución de las proteínas se pueden usar para estimar el tiempo ya que dos especies divergieron de un antepasado común.
3. Mecanismos moleculares:
* Duplicación y diversificación del gen: Los genes se pueden duplicar, y con el tiempo, estas copias pueden desarrollar nuevas funciones. Este es un mecanismo clave para crear novedad genética.
* Transferencia de genes horizontales: Los genes se pueden intercambiar entre especies no relacionadas, particularmente en bacterias. Este proceso ha sido importante en la evolución de la resistencia a los antibióticos y otros rasgos.
4. Evidencia biogeográfica:
* Distribución de marcadores moleculares: La distribución de secuencias de ADN específicas o variaciones de proteínas se puede utilizar para rastrear la historia evolutiva de poblaciones y especies en diferentes regiones.
Ejemplos de evidencia molecular en acción:
* Evolución de la inmunidad humana: La comparación de secuencias de ADN de diferentes poblaciones humanas revela adaptaciones que han permitido a los humanos sobrevivir a varias enfermedades infecciosas.
* Orígenes de las mitocondrias: El ADN en las mitocondrias (orgánulos celulares) se asemeja al de las bacterias, lo que respalda la teoría de que las mitocondrias se originaron a partir de bacterias simbióticas.
* Evolución de las ballenas: La evidencia fósil y las secuencias de ADN indican que las ballenas evolucionaron de los mamíferos que viven en la tierra.
En resumen:
La evidencia molecular proporciona una imagen poderosa y detallada de las relaciones evolutivas. Nos ayuda a comprender los mecanismos de la evolución, rastrear la historia de la vida y obtener información sobre la diversidad de la vida en la tierra.