* Organización: Los hongos están formados por células, que son las unidades básicas de la vida. Tienen una estructura interna compleja con orgánulos especializados, como núcleos, mitocondrias y ribosomas.
* Metabolismo: Los hongos realizan reacciones químicas necesarias para el crecimiento, el mantenimiento y la reproducción. Obtienen energía al romper la materia orgánica, un proceso llamado nutrición heterotrófica.
* crecimiento: Los hongos aumentan en tamaño y complejidad con el tiempo. Pueden crecer extendiendo sus hifas (estructuras tipo hilo) y formando nuevas células.
* Adaptación: Los hongos pueden adaptarse a su entorno y cambiar en generaciones. Han evolucionado diversas estrategias para obtener nutrientes, reproducir y sobrevivir en diferentes hábitats.
* Respuesta a los estímulos: Los hongos pueden responder a los cambios en su entorno, como la temperatura, la luz y la disponibilidad de nutrientes.
* Reproducción: Los hongos se reproducen tanto sexualmente como de manera asexual, produciendo esporas que pueden convertirse en nuevos organismos fúngicos.
En resumen: Los hongos exhiben todas las características clave de la vida, incluida la organización, el metabolismo, el crecimiento, la adaptación, la respuesta a los estímulos y la reproducción. Por lo tanto, se clasifican como organismos vivos.