Por Ashley Mackenzie | Actualizado el 24 de marzo de 2022
Aunque orbitan alrededor de la misma estrella, la Tierra y Neptuno difieren dramáticamente. La Tierra sustenta la vida, mientras que Neptuno sigue siendo un gigante gaseoso distante. La siguiente comparación resalta sus distintas características físicas y orbitales.
El diámetro de Neptuno es de 30.775 mi (≈49.528 km), casi cuatro veces el diámetro de la Tierra de 8.000 mi (≈12.800 km), según confirmó la NASA. Esto convierte a Neptuno en el cuarto planeta más grande de nuestro sistema.
Ambos planetas siguen órbitas elípticas. La Tierra completa una órbita cada 365,25 días, mientras que Neptuno tarda la asombrosa cifra de 164,8 años en viajar alrededor del Sol.
El terreno rocoso de la Tierra y el agua líquida proporcionan una base sólida para la vida. Neptuno, un gigante gaseoso, carece de una verdadera superficie; sus capas exteriores están formadas por silicatos, agua, hidrógeno y helio, creando una envoltura profunda y fluida.
Los vientos atmosféricos de Neptuno pueden alcanzar hasta 700 mph (≈1120 km/h), superando con creces el récord de la Tierra de 231 mph (≈372 km/h) establecido en el Monte Washington en 1934.
La Tierra tiene un único satélite natural. Neptuno cuenta con 14 lunas conocidas, incluido el importante Tritón, y tres arcos anulares tenues, características ausentes en la Tierra.
Para obtener datos planetarios más detallados, visite el portal de ciencia planetaria de la NASA . .