Desde la Ley de Enmienda sobre Lanzamientos Espaciales Comerciales de 2004, las empresas privadas han recibido poderes legales para lanzar cargas útiles más allá de la atmósfera de la Tierra. Asociaciones público-privadas de la NASA para el desarrollo de la capacidad espacial El plan formaliza la colaboración de la agencia con la industria para acelerar las capacidades espaciales comerciales. Hoy en día, varias empresas están transportando carga a la Estación Espacial Internacional, desplegando satélites e imaginando minería de asteroides.
Actores clave y sus hitos:
La participación privada reduce drásticamente los costos de lanzamiento:el gasto por misión de la NASA cayó de aproximadamente 4 mil millones de dólares a menos de 50 millones de dólares, liberando presupuesto para misiones científicas. La competencia estimula la innovación rápida, ya que las empresas invierten en sistemas de lanzamiento reutilizables, aviónica avanzada y materiales livianos.
La confiabilidad sigue siendo un obstáculo; Todavía se producen fallos en el lanzamiento y algunos cohetes se queman durante el ascenso. En ocasiones, los motivos de lucro pueden superar las prioridades de investigación, lo que puede dejar de lado proyectos que benefician a la sociedad.
En febrero de 2018, Elon Musk lanzó un Tesla Model3, denominado Starman, a bordo de un vuelo de prueba Falcon Heavy. El cohete, el más potente jamás construido aparte del SaturnV de 1973, puede poner en órbita aproximadamente 64 toneladas métricas. Dos propulsores aterrizaron con éxito, lo que demuestra su reutilización.
Virgin Galactic planea lanzar pasajeros de pago desde su base en Spaceport America, Nuevo México. La instalación de 18.000 acres se encuentra a 4.600 pies de altura, ofrece más de 340 días soleados al año y tiene 6.000 millas cuadradas de espacio aéreo protegido. Los precios de los boletos comienzan en $250,000 y requieren el pago completo por adelantado.