Esto es lo que sabemos sobre cómo los árboles "se sienten":
* Sienten su entorno: Los árboles pueden detectar cambios en la luz, la temperatura, la humedad y la gravedad. Incluso pueden sentir la presencia de otros árboles y comunicarse con ellos a través de señales químicas.
* reaccionan al estrés: Cuando se enfrentan a la sequía, las plagas o la enfermedad, los árboles pueden liberar hormonas que desencadenan una variedad de respuestas, como la corteza más gruesa o produciendo más resina.
* "recuerdan" experiencias pasadas: La investigación sugiere que los árboles pueden retener recuerdos de condiciones ambientales pasadas, lo que puede influir en su crecimiento y comportamiento.
* Pueden ser heridos y dañados: Si bien no es "sentir dolor" en el sentido humano, los árboles pueden sufrir daño físico por cosas como tormentas, fuego o enfermedad. Este daño puede afectar su capacidad de crecer y prosperar.
Si bien no sabemos con certeza cómo es ser un árbol, podemos aprender mucho sobre sus complejas vidas internas observando su comportamiento y estudiando su biología.
Es importante recordar que aunque los árboles no sienten emociones como los humanos, todavía viven organismos que merecen nuestro respeto y cuidado.