* demasiado amplio: Cubre una amplia gama de posibilidades. Los seres vivos cambian de dirección por innumerables razones, desde reflejos simples hasta respuestas de comportamiento complejas.
* carece de especificidad: La pregunta no especifica qué tipo de ser vivo, en qué contexto se encuentran o qué tipo de cambio en la dirección se está considerando. Esto hace imposible formular una hipótesis comprobable.
* no falsificable: Es muy difícil demostrar que los seres vivos * nunca * cambian de dirección. La pregunta está abierta a la interpretación y no proporciona un marco claro para las pruebas.
Para que sea una mejor pregunta científica, debe ser más específico. Por ejemplo:
* "¿Cómo afectan los cambios en la intensidad de la luz la dirección del movimiento en las bacterias fototácticas?" Esta pregunta es específica, comprobable y falsificable.
* "¿Cuáles son los mecanismos neuronales involucrados en el proceso de toma de decisiones que lleva a un gato a cambiar de dirección durante una persecución?" Esta pregunta se centra en un animal específico y un comportamiento específico.
En resumen: Las buenas preguntas científicas son específicas, comprobables y falsificables. Proporcionan un marco claro para diseñar experimentos y recopilar evidencia.