He aquí por qué la comparación es tan adecuada:
* Producción de oxígeno: Los bosques albergan grandes cantidades de árboles y plantas que realizan fotosíntesis. Este proceso utiliza la luz solar, el agua y el dióxido de carbono para producir oxígeno, que luego se libera a la atmósfera.
* Absorción de dióxido de carbono: Durante la fotosíntesis, los árboles absorben dióxido de carbono del aire. Este proceso ayuda a regular el clima de la Tierra eliminando los gases de efecto invernadero.
* Purificación de aire: Los bosques actúan como filtros naturales, absorbiendo contaminantes y partículas del aire. Esto mejora la calidad del aire y contribuye a ecosistemas más saludables.
* Regulación climática: Los bosques juegan un papel importante en la regulación de las temperaturas globales. Su sombra ayuda a enfriar el aire, mientras que su transpiración (liberación de vapor de agua) contribuye a la formación de nubes y la lluvia.
En esencia, los bosques realizan una función vital para la tierra, tal como lo hacen los pulmones para los humanos. Proporcionan un servicio vital al producir oxígeno, absorber dióxido de carbono y limpiar el aire, haciéndolos esenciales para mantener un entorno saludable y equilibrado.