* La supervivencia es primordial: Incluso los organismos unicelulares necesitan mantener su entorno interno (homeostasis) y encontrar alimentos, evitar peligro y reproducirse. Para hacer estas cosas, deben poder sentir cambios en su entorno.
* Mecanismos sensoriales: Si bien carecen de órganos sensoriales complejos, los organismos unicelulares usan varios mecanismos para detectar cambios en su entorno:
* Chemoreceptores: Sentir productos químicos en el medio circundante, lo que les permite encontrar fuentes de alimentos o evitar sustancias dañinas.
* fotorreceptores: Detectar la luz, ayudándoles a moverse hacia o lejos de las fuentes de luz.
* mecanorreceptores: Sentir contacto o presión física, permitiéndoles responder a los cambios en su entorno.
* termoceptores: Temperatura sensible, lo que les permite moverse a temperaturas más favorables.
* Respuestas de comportamiento: Los organismos unicelulares muestran varias respuestas a estos estímulos:
* Taxis: Movimiento dirigido hacia o lejos de un estímulo (por ejemplo, quimiotaxis hacia los alimentos, fototaxis lejos de la luz dañina).
* kinesis: Movimiento no dirigido en respuesta a un estímulo (por ejemplo, aumento del movimiento en respuesta a un entorno estresante).
* Señalización de células: Comunicación con otros organismos a través de mensajeros químicos, lo que les permite coordinar las respuestas.
Ejemplos:
* bacterias: Muévete hacia los alimentos usando quimiotaxis y lejos de los productos químicos dañinos.
* ameba: Cambie su forma y avance hacia los alimentos usando seudopodia.
* Paramecium: Responda a estímulos como la luz y el tacto, lo que les permite navegar por su entorno.
Por lo tanto, los organismos unicelulares están lejos de ser pasivos. Senten y responden activamente a su entorno para sobrevivir y prosperar.