1. Falta de recursos:
* comida: El suministro insuficiente de alimentos, ya sea en cantidad o calidad, puede conducir a hambre y debilitar los organismos, haciéndolos vulnerables a enfermedades y depredadores.
* agua: La falta de agua dulce puede provocar deshidratación, estrés por calor y, en última instancia, la muerte.
* Refugio: La falta de refugio adecuado (para anidar, protección contra el clima o depredadores) puede dificultar la supervivencia.
* luz (para organismos fotosintéticos): La luz solar insuficiente puede limitar la capacidad de las plantas para producir energía, afectando toda la red alimentaria.
2. Contaminación:
* Contaminación del aire: El humo, los gases y las partículas pueden dañar los sistemas respiratorios, causar lluvia ácida y dañar la vida vegetal.
* Contaminación del agua: El agua contaminada de los desechos industriales, las aguas residuales o la escorrentía agrícola puede dañar la vida acuática, propagar enfermedades y hacer que el agua no sea apta para beber.
* Contaminación del suelo: Los metales pesados, los pesticidas y los fertilizantes pueden contaminar el suelo, lo que dificulta que las plantas crezcan y dañen los organismos que consumen plantas contaminadas.
3. Condiciones extremas:
* Temperatura: El calor o el frío extremo pueden enfatizar los organismos, haciéndolos vulnerables a la enfermedad y la muerte.
* ph: La acidez o alcalinidad extrema en el agua o el suelo puede ser letal para muchos organismos.
* salinidad: Los altos niveles de sal en el agua pueden ser tóxicos para muchos organismos, especialmente especies de agua dulce.
* Radiación: La radiación ultravioleta excesiva del sol puede dañar el ADN y causar cáncer.
4. Enfermedad y parásitos:
* Patógenos: Las bacterias, los virus, los hongos y los parásitos pueden causar enfermedades y muerte, especialmente cuando las poblaciones se enfatizan debido a otros factores.
* Transmisión de la enfermedad: El hacinamiento y el saneamiento deficiente pueden aumentar la propagación de la enfermedad.
5. Pérdida y fragmentación del hábitat:
* Deforestation: La pérdida de bosques elimina el hábitat para muchas especies e interrumpe los ecosistemas.
* urbanización: La expansión de las ciudades destruye hábitats naturales y puede crear barreras entre las poblaciones.
* Cambio climático: Los cambios en los patrones climáticos y la temperatura pueden alterar hábitats, lo que obliga a los organismos a adaptarse o reubicarse.
6. Especies introducidas:
* Especies invasoras: Las especies no nativas pueden superar las especies nativas para recursos, propagación de enfermedades e interrumpir los ecosistemas.
Es importante recordar que:
* diferentes organismos tienen diferentes tolerancias. Algunas especies son muy sensibles a los cambios en su entorno, mientras que otras son más adaptables.
* Los ecosistemas saludables son resistentes. Diversos ecosistemas con una variedad de especies y hábitats están mejor capaces de resistir el estrés ambiental.
* Las actividades humanas tienen un gran impacto en el medio ambiente. Debemos ser conscientes de nuestro impacto y tomar medidas para minimizar el daño que causamos.
Al comprender lo que hace que un entorno no sea saludable, podemos trabajar para proteger y restaurar ecosistemas saludables para todos los organismos.