He aquí por qué:
* Apariencia física: La selección natural favorece los rasgos que ayudan a las personas a sobrevivir y reproducirse en su entorno. Esto puede conducir a cambios en el tamaño del cuerpo, la forma, la coloración y otras características físicas. Por ejemplo, el camuflaje de un depredador podría evolucionar para mezclarse con su entorno, mientras que la velocidad o agilidad de un animal de presa podría mejorar sus posibilidades de escape.
* Comportamiento: La selección natural también favorece los comportamientos que aumentan la supervivencia y la reproducción de un individuo. Estos cambios pueden estar en la forma en que encuentran alimentos, evitan a los depredadores, se comunican con los demás o cuidan a sus crías. Por ejemplo, la canción de un pájaro podría evolucionar para atraer a una pareja o defender su territorio, o el comportamiento social de un mamífero podría mejorar sus posibilidades de encontrar alimentos o criar descendientes.
En resumen, la selección natural da forma tanto a la apariencia física como al comportamiento de una especie, lo que lleva a adaptaciones que mejoran su supervivencia y reproducción en sus entornos específicos.