* El contenido de agua es muy variable: La cantidad de agua en una planta puede fluctuar en gran medida dependiendo de factores ambientales como la lluvia, la humedad y el estado fisiológico de la planta. Esta variabilidad hace que el agua sea un indicador poco confiable de la masa real de la planta.
* El agua no es parte de los componentes estructurales de la planta: La biomasa se refiere al peso seco total de la materia orgánica en una planta. Esto incluye componentes como hojas, tallos, raíces y frutas, que están compuestas de carbohidratos, proteínas y otros compuestos orgánicos. El agua, al ser inorgánica, no es un componente estructural de la planta y no contribuye a su biomasa.
* Medir el peso seco proporciona una representación más precisa del crecimiento de la planta: Al eliminar el agua, obtenemos una medida más consistente y comparable del crecimiento y desarrollo real de la planta. Esta información es valiosa para estudiar fisiología vegetal, ecología y agricultura.
En esencia, excluir el agua de las mediciones de biomasa permite una representación más precisa y confiable de la materia orgánica de la planta, que es el verdadero indicador de su tamaño y crecimiento.