1. Acumulación de materia orgánica:a medida que las plantas crecen y pierden hojas, raíces y otro material vegetal, la materia orgánica se acumula en la superficie del suelo. Esta materia orgánica sufre descomposición por parte de microorganismos, liberando nutrientes y formando una capa oscura y rica en humus conocida como capa superficial del suelo u horizonte O.
2. Lixiviación y eluviación:el agua que se filtra a través del suelo puede disolver y transportar minerales solubles y materia orgánica hacia abajo. Este proceso, conocido como lixiviación o eluviación, elimina ciertos componentes de la capa superior del suelo y los lleva más profundamente al perfil del suelo. Como resultado, debajo del horizonte O se puede desarrollar una capa llamada horizonte E, que se caracteriza por un color más claro debido a la pérdida de estos materiales.
3. Acumulación e iluviación de arcilla:a medida que el agua se mueve a través del perfil del suelo, puede transportar partículas de arcilla y otros materiales finos hacia abajo. Estas partículas se acumulan en las capas inferiores, formando un horizonte denso y rico en arcilla conocido como horizonte B o subsuelo. Este proceso se llama iluviación y da como resultado el desarrollo de un contraste de textura entre la capa superior del suelo y el subsuelo.
4. Meteorización y actividad biológica:Los horizontes del suelo también reflejan los efectos de los procesos de meteorización y la actividad biológica. La meteorización, incluida la meteorización física (por ejemplo, congelación y descongelación) y la meteorización química (por ejemplo, hidrólisis y oxidación), descompone los minerales y modifica la composición del suelo. Además, las actividades de organismos como lombrices, hormigas y termitas mezclan y airean el suelo, lo que influye en la formación de horizontes del suelo.
5. Tiempo y Clima:El desarrollo de los horizontes del suelo ocurre a lo largo del tiempo y está influenciado por el clima local. En regiones con abundantes precipitaciones y temperaturas cálidas, la meteorización química es más intensa, lo que da lugar a horizontes del suelo más profundos y distintos. Por el contrario, los ambientes áridos pueden tener horizontes de suelo menos profundos debido a la disponibilidad limitada de agua y la reducción de la meteorización.
Estos factores contribuyen colectivamente a la formación de distintos horizontes del suelo, que varían en sus propiedades, como textura, color, contenido de materia orgánica y composición mineral. El estudio de los horizontes del suelo, conocido como morfología del suelo, proporciona información valiosa sobre los procesos de formación del suelo, las condiciones ambientales pasadas y la idoneidad de los suelos para diversos fines.