By David ChandlerUpdated Aug 30, 2022
La multiplicación y la suma son operaciones estrechamente relacionadas. Repetir la misma suma muchas veces produce el mismo resultado que multiplicar el sumando por el número de repeticiones; por ejemplo, 2 + 2 + 2 =2 × 3 =6. Estas relaciones se vuelven evidentes cuando examinamos las propiedades asociativas y conmutativas que comparten ambas operaciones. Es importante recordar que estas propiedades se aplican sólo a la suma y la multiplicación; la resta y la división no las comparten.
Cuando se multiplican dos números, intercambiar sus posiciones no cambia el producto. Ésta es la propiedad conmutativa de la multiplicación. Por ejemplo, 3 × 6 =6 × 3 =18.
Algebraicamente:
• a × b = b × a
• ab = ba
Al multiplicar más de dos números, la forma en que se agrupan los números no afecta el producto final. Por ejemplo, (3 × 4) × 2 =12 × 2 =24, mientras que 3 × (4 × 2) =3 × 8 =24.
Algebraicamente:
• (a × b) × c = a × (b × c)
Sumar dos números en cualquier orden produce la misma suma. Por ejemplo, 2 + 6 =6 + 2 =8.
Algebraicamente:
• a + b = b + a
Al sumar más de dos números, la agrupación de los sumandos no altera el total. Por ejemplo, (1 + 2) + 3 =3 + 3 =6 y 1 + (2 + 3) =1 + 5 =6.
Algebraicamente:
• (a + b) + c = a + (b + c)