Los dos tipos principales de meteorización:física versus química
Por Jon Zamboni – Actualizado el 30 de agosto de 2022
La meteorización se refiere a los procesos naturales que descomponen y debilitan los minerales de la tierra. Con el tiempo, estos procesos pueden eliminar grandes cantidades de roca, remodelando los paisajes e influyendo en la erosión.
Meteorización física
La erosión física o mecánica erosiona la roca sin cambiar su composición química. Implica la descomposición física de la piedra a través de mecanismos como fractura, abrasión y expansión térmica.
- Cuña: Cuando el agua se congela, la sal cristaliza o las raíces de las plantas se agrietan, la expansión obliga a la roca a dividirse.
- Exfoliación: Las rocas formadas bajo alta presión se liberan en la superficie; la pérdida de presión hace que las capas exteriores se desprendan en fragmentos en forma de láminas.
- Abrasión: El viento o el agua transportan arena y arenilla que rozan las rocas más grandes y las desgastan gradualmente.
Meteorización química
La meteorización química altera la composición mineral de las rocas, haciéndolas más débiles y más susceptibles a la degradación física. Implica reacciones con agua, oxígeno, ácidos y otras sustancias del medio ambiente.
- Oxidación: La exposición al aire convierte el hierro de los minerales en óxido (óxido de hierro), lo que suaviza la roca.
- Hidrólisis: El agua se infiltra en los minerales, reduciendo su densidad y resistencia, lo que se ve en la disolución del yeso.
- Acidificación: Los ácidos como el ácido carbónico o nítrico reaccionan con minerales, en particular el calcio de la piedra caliza y el mármol, provocando disolución y daños, un efecto amplificado por la lluvia ácida.
Tanto la meteorización física como la química funcionan en conjunto, acelerando la descomposición de las rocas e influyendo en la formación del suelo, el transporte de sedimentos y la evolución a largo plazo de la superficie del planeta.