1. Rocas sedimentarias:
* Limestone: Las calizas, compuestas principalmente de carbonato de calcio, se forman en entornos marinos cálidos y poco profundos. Se encuentran depósitos extensos de piedra caliza de la época paleozoica en todo el mundo, lo que indica mares superficiales generalizados.
* Evaporitas: Estas rocas, como el yeso y el halite, se forman cuando el agua de mar se evapora en cuencas restringidas. La presencia de evaporitos paleozoicos respalda aún más la existencia de entornos marinos poco profundos.
* areniscas y lutitas: Estas rocas, a menudo encontradas entrelazadas con calizas, también sugieren un ambiente marino. Las areniscas generalmente indican deposición en áreas cercanas a la costa, mientras que las lutitas se forman en aguas más tranquilas y profundas.
2. Fósiles:
* fósiles marinos: Una gran diversidad de fósiles marinos, incluidos trilobites, braquiópodos, corales, crinoides y graptolitos, se encuentran en rocas paleozoicas. La presencia de estos organismos exclusivamente marinos confirma que las áreas donde se encuentran estos fósiles alguna vez fueron sumergidas.
* Distribución fósil: La distribución global de estos fósiles marinos, incluso en los continentes que ahora están en el interior, apunta a un sistema oceánico generalizado e interconectado.
3. Estructuras geológicas:
* Doble y cinturones de empuje: Muchas rocas paleozoicas son plegadas y falladas, formando cadenas montañosas. Estas estructuras indican actividad tectónica y la presencia de cuencas oceánicas a gran escala.
* márgenes continentales: Los estudios de márgenes continentales, donde la tierra se encuentra con el océano, revelan la existencia de cuencas sedimentarias antiguas que se formaron en condiciones marinas poco profundas.
4. Tectónica de placas:
* Drift continental: La teoría de la tectónica de placas explica cómo los continentes se han movido con el tiempo. Al reconstruir las posiciones de los continentes durante el paleozoico, los científicos pueden identificar áreas sumergidas por mares poco profundos.
* supercontinentes: Durante el Paleozoico, los continentes se agruparon en supercontinentes como Pangea. Esta configuración contribuyó a los mares poco profundos generalizados.
En resumen: La combinación de tipos de rocas sedimentarias, abundantes fósiles marinos, estructuras geológicas y la comprensión de la tectónica de placas proporciona evidencia abrumadora de que los mares poco profundos cubrieron porciones significativas de la tierra durante la era del paleozoico.