Por colaborador Actualizado el 24 de marzo de 2022
El motor eléctrico es una tecnología fundamental que impulsa todo, desde electrodomésticos hasta naves espaciales. Aunque su funcionamiento se rige por los elegantes principios del electromagnetismo, los componentes necesarios para crear un modelo funcional son sorprendentemente básicos. Con una batería de nueve voltios, algunos cables y una barra magnética, puedes construir un motor en miniatura que demuestra la física central de forma práctica.
Coloque una barra magnética limpia sobre una superficie plana. Conecte dos cables eléctricos pelados a cada lado del imán, dejando un pequeño bucle en la parte superior de cada cable para que actúe como soporte. Los extremos inferiores de los cables deben sobresalir ligeramente; estos luego se conectarán a la batería.
Enrolle cada uno de los cables inferiores alrededor de un polo de la batería de nueve voltios, asegurando un contacto firme. Asegure las conexiones con una tira corta de cinta aislante. Coloque la batería plana sobre la superficie de trabajo para que los cables estén listos para hacer contacto con el imán.
Tome un trozo de alambre esmaltado y pele una pequeña sección de aislamiento de un lado. Corta el cable en tres pedazos:un segmento largo y dos más cortos. Enrolla el segmento largo alrededor de tu dedo hasta que forme un círculo apretado. Conecte los dos segmentos cortos a los extremos opuestos de la bobina, alineando los extremos pelados para que miren hacia abajo y se conecten con los cables de la batería.
Coloque el rotor completo en el soporte magnético. Cuando los extremos pelados del rotor tocan las conexiones de la batería, fluye una corriente que genera un campo magnético que interactúa con el campo del imán y hace girar el rotor. Observe el movimiento y sienta los principios del electromagnetismo en acción.
Si bien la corriente de una batería de nueve voltios es relativamente baja, los cables pueden calentarse después de un uso prolongado. Manipule las secciones peladas con cuidado y evite el contacto prolongado con la piel desnuda para evitar quemaduras.