Por Serm Murmson, actualizado el 24 de marzo de 2022
Mantener los alimentos frescos y al mismo tiempo reducir la huella de carbono es posible con un sistema de energía solar bien diseñado. Esta guía lo guía a través de los componentes esenciales, cálculos y consejos de mejores prácticas para hacer funcionar cualquier refrigerador con energía solar.
Un refrigerador completamente alimentado por energía solar requiere algo más que paneles. El sistema típico incluye:
Comience revisando la placa de identificación del refrigerador, generalmente dentro de la unidad. La placa enumera los requisitos de voltaje y corriente. Por ejemplo:
Tenga en cuenta que los refrigeradores también generan un breve aumento (a menudo hasta tres veces la corriente de funcionamiento) cuando arranca el compresor.
Varios factores influyen en la frecuencia con la que se enciende y apaga un frigorífico:
Los modelos con calificación Energy Star suelen consumir menos energía y son ideales para instalaciones solares.
Las baterías solares están clasificadas en amperios-hora (Ah) durante un ciclo de 20 horas. Una batería de 160 Ah proporciona aproximadamente 8 A durante 20 horas. Esta capacidad suele ser suficiente para un frigorífico y otros pequeños electrodomésticos.
Los inversores nunca son 100% eficientes; las pérdidas pueden alcanzar el 50%. Seleccione un inversor con un índice de alta eficiencia (80 %+) y tenga en cuenta esa pérdida en su presupuesto general de energía.
Con una planificación cuidadosa (cálculos de energía precisos, componentes de calidad y uso eficiente de la energía), un refrigerador puede funcionar de manera confiable con energía solar. Esto no sólo reduce los costos de electricidad sino que también respalda un estilo de vida más limpio y ecológico.