Por Sean Lancaster
Actualizado el 24 de marzo de 2022
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Los sólidos disueltos pueden dispersar la luz y hacer que las soluciones parezcan turbias. Los turbidímetros miden esta dispersión en unidades nefelométricas de turbidez (NTU). Para expresar esas lecturas en partes por millón (ppm), el instrumento debe calibrarse con una solución estandarizada, generalmente formazina, donde 1 NTU equivale a 1 mg L⁻¹.
Encienda el medidor y espere entre 5 y 10 minutos para que la fuente de luz se estabilice, asegurando una salida constante.
Seleccione una serie de estándares de formazina certificados que abarquen su rango de NTU esperado. Por ejemplo, Cole‑Parmer vende una serie de 0,2 a 1 NTU y una serie de 2 a 10 NTU. Algunos proveedores también ofrecen estándares de perlas de látex que imitan la distribución del tamaño de las partículas de sus muestras.
Registre la lectura del medidor para cada estándar y represente la respuesta (NTU) versus la concentración (mgL⁻¹). Esta curva de calibración permite la interpolación para muestras desconocidas.
Debido a que 1NTU corresponde a 1 mgL⁻¹ de formazina, el factor de conversión básico es 1 mgL⁻¹=1NTU=1ppm. Sin embargo, el tamaño de las partículas y la composición varían entre las soluciones, por lo tanto, utilice siempre la curva de calibración específica para su aplicación.
La conversión precisa de ppm a NTU requiere una calibración cuidadosa, ya que la respuesta del instrumento depende de las características de las partículas.