Por Michael Davidson
Actualizado el 24 de marzo de 2022
Los colorantes alimentarios se utilizan ampliamente no sólo en aplicaciones culinarias sino también como herramienta de enseñanza en los laboratorios de ciencias. El tinte azul, en particular, proporciona una vívida demostración de cómo una sustancia se difunde a través de un líquido. Si bien observar la propagación del tinte es sencillo, extraer el tinte del agua es un poco más complicado. El siguiente procedimiento ofrece una forma rápida, segura y eficaz de recuperar el colorante alimentario azul de una solución acuosa.
Introduce unas gotas de colorante alimentario azul en un recipiente poco profundo con agua. Revuelva suavemente para promover una dispersión uniforme, luego deje que la mezcla repose sin tocar durante varios minutos hasta que el tinte se haya difundido por completo.
Calienta suavemente la sartén a fuego lento o colócala bajo la luz solar directa. A medida que el agua se evapora, el tinte se concentrará y será visible. Continúe calentando hasta que el líquido haya desaparecido, dejando solo el residuo de tinte seco.
Una vez que se complete la evaporación, quedará un residuo azul seco en la sartén. Raspe o lave suavemente este residuo en un recipiente limpio para recuperar el tinte para uso futuro.
Para lograr un método sin químicos, disuelva el tinte azul en agua hirviendo y agregue una cucharada de vinagre blanco. La acidez ayuda a estabilizar el tinte. Suspenda un trozo corto de hilo blanco en la solución; el tinte se adherirá al hilo y lo volverá azul mientras el líquido permanece claro o ligeramente lechoso.
Si bien agregar lejía puede eliminar rápidamente el color, genera una mezcla tóxica que nunca debe ingerirse. Manipule siempre la lejía con guantes y ventilación adecuada. Prefiera los métodos de evaporación o hilo de vinagre por razones de seguridad y reutilización.
Evapora agua para aislar el tinte azul o usa vinagre con hilo para extraer el tinte sin químicos. Evite la lejía debido a su toxicidad.