Por Percila Jackson
Actualizado el 24 de marzo de 2022
El ácido clorhídrico (HCl) es una sustancia altamente corrosiva cuando se concentra. Las medidas de seguridad adecuadas son esenciales al manipularlo, transportarlo y almacenarlo. Siga estas recomendaciones de expertos para protegerse a sí mismo y a los demás, y busque atención médica inmediata si se produce una exposición accidental.
Utilice siempre un delantal, guantes y gafas protectoras resistentes a productos químicos. El HCl concentrado puede ser tóxico si se inhala; trabaje únicamente bajo una campana extractora para evitar respirar los vapores.
Utilice portabotellas irrompibles o botellas recubiertas de PVC. Inspeccione cada botella en busca de grietas o derrames antes de manipularla. Se pueden tirar pequeñas cantidades por el fregadero con abundante agua; los derrames más grandes requieren una descontaminación profesional.
Guarde los ácidos en un gabinete de madera exclusivo; los gabinetes de metal se corroen rápidamente debido a los vapores de HCl. Mantenga una tapa codificada por colores en cada botella para identificar su contenido de un vistazo.
• Si se expone al HCl, busque atención médica de inmediato. • En caso de contacto con la piel, enjuague el área con agua durante 15 a 20 minutos. • Si el ácido entra en contacto con los ojos, enjuáguelos con agua durante al menos 15 a 20 minutos. • Quítese la ropa contaminada inmediatamente antes de que entre en contacto con la piel.