Por Jason Thompson, actualizado el 30 de agosto de 2022
Al estimar la cantidad que necesita de una sustancia, el peso o el volumen por sí solos pueden ser engañosos. Las variaciones de densidad significan que un artículo pesado y compacto puede contener muchas menos moléculas que uno ligero y poroso. Los químicos superan esto utilizando el mol , una unidad que cuenta partículas en lugar de masa o espacio. Un mol equivale aproximadamente a 6,022×10 23 átomos, moléculas o iones.
Masa molar es la masa de un mol de una sustancia, expresada en gramos por mol (gmol -1 ). Es la relación entre la masa de una muestra y el número de partículas que contiene. Conocer la masa molar te permite convertir entre gramos y moles con una simple multiplicación o división.
Las mediciones precisas dependen de la cantidad correcta de reactivo. Por ejemplo, si un protocolo requiere 2 moles de carbono puro, calcula la masa requerida de la siguiente manera:
Pesar 24,02 g de carbono garantiza que la reacción reciba la cantidad estequiométrica exacta.
La comparación de los volúmenes ocupados por cantidades iguales de moles de diferentes sustancias revela información sobre el tamaño y el empaquetamiento molecular. Si 1 mol de sustancia A ocupa un volumen mayor que 1 mol de sustancia B, es probable que las moléculas de A sean más grandes o estén empaquetadas de manera menos eficiente.
La masa molar ayuda a determinar la contribución de cada elemento a la masa total de un compuesto. Tomemos como ejemplo 28,00 g de monóxido de carbono (CO):
Así, el carbono representa el 42,89% de la masa de CO.
Cuando se sintetiza un nuevo compuesto, su masa molar se puede calcular sin mediciones de laboratorio sumando las masas molares de sus átomos constituyentes. Este enfoque predictivo agiliza la preparación de reactivos y los cálculos estequiométricos.