* Minerales: Estos se derivan de la descomposición de las rocas e incluyen elementos como silicio, aluminio, hierro, calcio, magnesio, potasio y más.
* Materia orgánica: Se trata de material vegetal y animal descompuesto, que proporciona nutrientes y mejora la estructura del suelo.
* Agua: El suelo contiene agua, que es esencial para el crecimiento de las plantas y muchas reacciones químicas.
* Aire: El suelo tiene espacios de aire, que son importantes para las raíces de las plantas y los organismos del suelo.
* Organismos vivos: El suelo está lleno de bacterias, hongos, insectos y otros organismos que contribuyen a su estructura y fertilidad.
Por tanto, el suelo no es un compuesto puro con una fórmula química fija . Su composición varía mucho dependiendo de factores como:
* Material parental: El tipo de roca a partir de la cual se formó el suelo.
* Clima: Precipitaciones, temperatura y otros patrones climáticos.
* Topografía: La pendiente y elevación del terreno.
* Biota: Las plantas y animales que viven en el suelo.
* Hora: La formación del suelo es un proceso lento que puede tardar miles de años.
En lugar de una fórmula química, los científicos del suelo utilizan clasificaciones de suelo describir sus propiedades y características. Esto les ayuda a comprender cómo responderán los diferentes suelos a diferentes prácticas de manejo.