1. Proporcionando una vía de reacción alternativa:
* Las enzimas actúan como un sitio de unión temporal para reactivos (sustratos).
* Reúnen los sustratos en una orientación específica que facilita la reacción.
* Esta interacción crea una nueva vía de reacción con una energía de activación más baja.
2. Estabilización del estado de transición:
* El sitio activo de una enzima se forma específicamente para adaptarse al estado de transición de la reacción (el estado intermedio inestable y de alta energía entre reactivos y productos).
* Esta interacción ayuda a estabilizar el estado de transición, reduciendo efectivamente la barrera de energía y permitiendo que la reacción continúe más rápido.
3. Reducción de la entropía (trastorno):
* Las enzimas unen sustratos en la orientación correcta, reduciendo la aleatoriedad (entropía) del sistema.
* Esto ayuda a aumentar la probabilidad de colisiones productivas y facilitar la reacción.
Aquí hay una analogía:
Imagina que estás tratando de rodar una roca cuesta arriba. La energía de activación es la energía inicial que necesita para que la roca se mueva. Una enzima actúa como una rampa, lo que hace que sea más fácil empujar la roca cuesta arriba.
Puntos clave:
* Las enzimas son altamente específicas para sus sustratos. Cada enzima típicamente cataliza solo una o un pequeño número de reacciones.
* Las enzimas no se consumen durante la reacción y pueden usarse repetidamente.
* Se ven afectados por factores como la temperatura, el pH y la presencia de inhibidores.
En resumen: Las enzimas aceleran las reacciones químicas al proporcionar una vía de reacción alternativa con menor energía de activación, estabilizar el estado de transición y reducir la entropía. Esto permite que las reacciones ocurran mucho más rápido de lo que lo harían sin la enzima presente.