Por Kevin Beck
Actualizado el 30 de agosto de 2022
Andrew Brookes/Fuente de la imagen/GettyImages
La división celular es la piedra angular de la vida y se produce en dos modos distintos que cumplen diferentes funciones biológicas. La mitosis, la división no sexual de las células somáticas, asegura el crecimiento, la reparación y la reproducción asexual. La meiosis, confinada a las gónadas, crea gametos haploides e impulsa la diversidad genética a través de la recombinación y el surtido independiente.
Las células son las unidades fundamentales de la vida y poseen cinco capacidades centrales:detección ambiental, crecimiento, reproducción, homeostasis y química compleja. A pesar de la notable diversidad de organismos, a nivel microscópico la arquitectura de una célula humana se parece a la de una célula vegetal:ambas contienen un núcleo, un citoplasma y límites definidos.
Los procariotas (bacterias y arqueas) son casi exclusivamente unicelulares, se reproducen asexualmente mediante fisión binaria y carecen de orgánulos unidos a membranas. Los eucariotas (animales, plantas, hongos y protistas) son en gran medida multicelulares, poseen orgánulos complejos y dependen de la mitosis y la meiosis para propagarse y diversificarse.
En los eucariotas, el ciclo celular organiza el crecimiento y la división. Interfase (G1, S, G2) prepara la célula:G1 implica crecimiento y duplicación de orgánulos; S replica el ADN; G2 ensambla la maquinaria para la división. El ciclo culmina en la fase M —mitosis—seguida de citocinesis, que separa físicamente las dos células hijas.
El material genético en los eucariotas está empaquetado como cromatina (ADN envuelto alrededor de proteínas histonas) formando cromosomas distintos. Los humanos tenemos 46 cromosomas:22 pares de autosomas y un par de cromosomas sexuales (XX o XY). Aunque los cromosomas homólogos comparten una estructura similar, sus secuencias de nucleótidos difieren, lo que permite la recombinación durante la meiosis.
Ambos procesos comienzan con cromosomas duplicados (92 cromátidas en una célula diploide). En la mitosis, los 46 pares de cromátidas hermanas se segregan para producir dos células hijas genéticamente idénticas. La meiosis, sin embargo, reduce el número de cromosomas a la mitad e introduce variación genética.
Sigue la citocinesis, que produce dos células hijas, cada una de las cuales entra en un nuevo ciclo celular.
La meiosis consta de dos divisiones consecutivas (meiosis I y meiosis II) que producen cuatro gametos haploides. Cada división contiene fases análogas a la mitosis pero con características únicas.
La meiosis integra dos mecanismos (entrecruzamiento y distribución independiente) para generar la vasta diversidad genética que se observa en los eucariotas. Comprender estos procesos es esencial para comprender conceptos de genética, evolución y medicina.