La heterocromía central surge cuando la melanina se distribuye de manera desigual en el iris, con una mayor concentración alrededor de la pupila que crea un anillo interno distintivo.
Múltiples genes influyen en la pigmentación de los ojos; una pequeña variación genética puede producir este raro patrón.
En la mayoría de los casos, la heterocromía central es congénita y está presente desde el nacimiento. Se observa con mayor frecuencia en personas de ascendencia europea y normalmente ocurre sin problemas de salud asociados.
La heterocromía adquirida puede desarrollarse más adelante en la vida debido a lesiones oculares, afecciones médicas o factores ambientales.
Condiciones como el síndrome de dispersión de pigmentos y ciertos medicamentos para el glaucoma pueden alterar la pigmentación del iris.
La distribución desigual de la melanina puede producir variaciones de color dentro de un solo iris.
Generalmente, la heterocromía central es inofensiva y no afecta la visión ni la salud ocular. Muchas personas no son conscientes del rasgo hasta que alguien lo señala.
Los cambios repentinos o posteriores en la vida justifican un examen de la vista, ya que pueden indicar afecciones subyacentes como el síndrome de dispersión de pigmentos o efectos secundarios de los medicamentos para el glaucoma.
Los cambios en el color de los ojos acompañados de sensibilidad a la luz u otros síntomas deben provocar una evaluación médica.
La heterocromía iridum tiene tres formas principales:
La variación depende de la distribución de la melanina y puede afectar a uno o ambos ojos.
La dispersión de la luz y las lentes de contacto pueden influir en el color de ojos percibido. Con diferente iluminación, el mismo iris puede parecer tener diferentes pigmentos.
El maquillaje de ojos puede acentuar o disminuir la visibilidad de la heterocromía central. Por ejemplo, los tonos complementarios pueden resaltar el anillo interior.
Si bien la heterocromía central no se trata médicamente, los enfoques cosméticos pueden ayudar a enfatizar u ocultar la característica.
Si ha tenido heterocromía central desde el nacimiento sin otros síntomas, suele ser benigna. Sin embargo, cualquier cambio repentino (especialmente en un ojo) o síntomas que lo acompañen, como sensibilidad a la luz o cambios en la visión, deben requerir un examen ocular.
Un examen de la vista puede descartar afecciones subyacentes que afectan la pigmentación del iris.
Este artículo fue preparado con ayuda de IA y revisado por un editor de HowStuffWorks.