1. Barreras físicas:
* Piel: El órgano más grande del cuerpo actúa como una barrera física. Su capa exterior, la epidermis, está compuesta de células muertas y muy apretadas, formando una capa resistente e impermeable. La piel también secreta grasa y sudor, que contienen sustancias antimicrobianas.
* Membranas Mucosas: Estos recubren los tractos respiratorio, digestivo y urinario. Secretan moco, una sustancia pegajosa que atrapa los patógenos y evita que se adhieran a las células. Los cilios, pequeñas estructuras parecidas a pelos, eliminan los patógenos atrapados.
* Lágrimas y Saliva: Ambos contienen lisozima, una enzima que descompone las paredes celulares bacterianas.
* Ácido del estómago: El ambiente altamente ácido del estómago mata a la mayoría de los patógenos ingeridos.
* Flora normal: Se trata de bacterias beneficiosas que residen en la piel y el intestino. Compiten con los patógenos por el espacio y los recursos, lo que les dificulta establecerse.
2. Barreras químicas:
* Sebo: Una secreción aceitosa de la piel que contiene ácidos grasos y tiene propiedades antimicrobianas.
* Sudor: Contiene sal y ácido láctico, que pueden inhibir el crecimiento de algunos patógenos.
* Lisozima: Se encuentra en las lágrimas, la saliva y otros fluidos corporales y descompone las paredes celulares bacterianas.
* Ácido Gástrico: El ambiente altamente ácido del estómago mata efectivamente a muchos patógenos ingeridos.
* Péptidos antimicrobianos: Son pequeñas proteínas producidas por el cuerpo que matan o inhiben el crecimiento de patógenos.
3. Barreras celulares:
* Fagocitos: Glóbulos blancos especializados que fagocitan y destruyen patógenos. Los ejemplos incluyen neutrófilos, macrófagos y células dendríticas.
* Células asesinas naturales (NK): Estas células reconocen y matan células infectadas o células cancerosas.
* Sistema de complementos: Se trata de una serie compleja de proteínas que pueden matar directamente a los patógenos o mejorar la actividad de otras células inmunitarias.
4. Barreras biológicas:
* Sistema Inmunológico: Esta compleja red de células y órganos reconoce y destruye patógenos. Está constantemente en alerta, adaptándose a nuevas amenazas y desarrollando inmunidad contra patógenos encontrados anteriormente.
* Inflamación: Esta es una respuesta localizada a una infección o lesión, caracterizada por enrojecimiento, hinchazón, calor y dolor. Ayuda a aislar y destruir patógenos.
Estas barreras trabajan juntas para formar una defensa altamente eficaz contra los patógenos. Sin embargo, los patógenos a veces pueden superar estas barreras y causar infección. Cuando esto sucede, el sistema inmunológico genera una respuesta más sólida, que implica la activación de células inmunes específicas y la producción de anticuerpos.