1. Vías bioquímicas compartidas:
* Código genético universal: Todos los organismos vivos usan el ADN como su material genético y el mismo conjunto básico de 20 aminoácidos. Esto apunta a un antepasado común para toda la vida.
* similitudes metabólicas: Los organismos de todos los dominios de la vida comparten vías metabólicas fundamentales, como la glucólisis y el ciclo de Krebs. Esto sugiere fuertemente su relación evolutiva.
* Enzimas homólogas: Muchas enzimas con estructuras y funciones similares existen en diferentes especies. Esto apunta a su descenso de un antepasado común.
2. Relojes moleculares:
* Tasas de mutación: Las secuencias de ADN y proteínas acumulan mutaciones a tasas predecibles. Al comparar estas tasas en diferentes especies, los científicos pueden estimar el tiempo ya que divergieron de un antepasado común.
* Árboles filogenéticos: Estos árboles, basados en datos moleculares, muestran relaciones evolutivas entre especies y son consistentes con la evidencia fósil.
3. Estructuras vestigiales y características bioquímicas:
* Pseudogenes: Estos son genes no funcionales que han perdido su función original. Son restos de genes que eran funcionales en organismos ancestrales.
* Enzimas inactivas: Algunas enzimas han perdido su actividad catalítica debido a mutaciones, lo que indica cambios evolutivos. Estas enzimas inactivas a menudo son homólogas a las enzimas funcionales en otras especies.
4. Evidencia de experimentos evolutivos:
* Evolución de la resistencia: El desarrollo de la resistencia a los antibióticos en las bacterias o la resistencia a los pesticidas en los insectos proporciona ejemplos en tiempo real de adaptación evolutiva a nivel molecular.
* Evolución generada por laboratorio: Los investigadores pueden crear nuevas enzimas con propiedades específicas a través de la evolución dirigida, lo que demuestra cómo la evolución puede generar nuevas capacidades bioquímicas.
Nota importante:
Si bien la bioquímica proporciona evidencia sustancial de evolución, no es una "prueba" independiente. La evolución es una teoría bien respaldada basada en múltiples líneas de evidencia, incluido el registro fósil, la biogeografía y la embriología.
En resumen, la bioquímica revela la base molecular de la evolución, mostrando la ascendencia compartida, las relaciones evolutivas y las adaptaciones de la vida a nivel celular. Refuerza la teoría de la evolución al demostrar la notable interconexión de todos los organismos vivos.