Factores internos:
* Mutaciones genéticas: Estos pueden conducir a enfermedades, discapacidades u otros rasgos que hacen que un organismo sea menos capaz de sobrevivir o reproducirse.
* Desequilibrios hormonales: Estos pueden alterar el desarrollo normal, el crecimiento y los procesos reproductivos.
* Deficiencias del sistema inmune: Estos pueden hacer que un organismo sea más susceptible a infecciones y enfermedades.
Factores externos:
* Depredación: Ser cazado y asesinado por otros organismos disminuye significativamente las posibilidades de supervivencia.
* Competencia: Competir por recursos como alimentos, agua y refugio puede obstaculizar el crecimiento y la reproducción.
* Enfermedad: Las infecciones y las enfermedades pueden debilitar un organismo y hacerlo más vulnerable a otras amenazas.
* Cambio climático: Los eventos climáticos extremos, las fluctuaciones de temperatura y la pérdida de hábitat pueden hacer que la supervivencia y la reproducción sean más desafiantes.
* Contaminación: La contaminación del aire, el agua y el suelo pueden afectar negativamente la salud y la supervivencia.
* Destrucción del hábitat: La pérdida de hábitats naturales reduce los recursos disponibles y puede interrumpir los procesos ecológicos esenciales.
* Falta de alimentos o agua: Los recursos insuficientes pueden conducir a la inanición o la deshidratación, ambas condiciones fatales.
Es importante recordar que los factores dañinos pueden variar según el organismo y su entorno. Lo que podría ser perjudicial para una especie podría ser beneficioso para otra.
En última instancia, cualquier cosa que afecte negativamente la capacidad de un organismo para sobrevivir y reproducirse puede considerarse dañino Porque reduce sus posibilidades de contribuir a la próxima generación.