Así es como funciona:
1. Activación de esporas: La espora sufre un cambio en su entorno (como la presencia de nutrientes o una temperatura adecuada) que desencadena la activación.
2. Formación del tubo de germinación: La espora luego produce un tubo pequeño y delgado llamado tubo de germinación. Este tubo es una extensión del citoplasma y la pared celular de la espora.
3. Adjunto: El tubo de germinación crece hacia una superficie (como una fuente de alimento o un sustrato), y las proteínas y moléculas especializadas en su punta le permiten adherirse a la superficie.
4. Germinación y crecimiento: Una vez adjunto, el tubo de germinación se alarga y forma una nueva hifa, que es el componente básico de una colonia fúngica.
Por lo tanto, el tubo de germinación es esencial para que las esporas se unan, germinen y crezcan.