Realizó experimentos a fines de 1700, donde observó que las plantas liberan burbujas de gas cuando se exponen a la luz solar. Además, determinó que este gas era oxígeno al mostrar que podría soportar la combustión.
Mientras que otros científicos habían hecho observaciones relacionadas con la respiración y la fotosíntesis de las plantas, Ingenhousz fue el primero en probar definitivamente que las plantas producen oxígeno. Sus hallazgos fueron cruciales para comprender el proceso de fotosíntesis y su papel en el apoyo a la vida en la Tierra.