He aquí por qué:
* Transporte de nutrientes: La sangre transporta oxígeno, glucosa, aminoácidos y otros nutrientes esenciales del sistema digestivo y los pulmones a todas las células del cuerpo.
* Desmontaje de residuos: La sangre también transporta productos de desecho, como dióxido de carbono, desde células hasta pulmones y riñones para excreción.
* Defensa contra la enfermedad: La sangre contiene glóbulos blancos, que son responsables de luchar contra las infecciones y otros organismos que causan enfermedades. Lo hacen envolviendo bacterias, virus y otros patógenos, así como produciendo anticuerpos que se dirigen a invasores específicos.
Mientras que otros tejidos conectivos como Lymph también juegan un papel en la defensa inmune, la sangre es el transportador primario de los nutrientes y el componente principal del sistema inmune.