1. Barrera física:
* Patógenos de captura: El moco es una sustancia pegajosa, con forma de gel que atrapa efectivamente a los patógenos, evitando que ingresen al cuerpo o alcancen tejidos sensibles. Esto es particularmente importante en el tracto respiratorio, donde el moco en la nariz y las vías respiratorias atrapa bacterias inhaladas, virus y otros microorganismos.
* lubricación: El moco lubrica las superficies, como el tracto digestivo, ayudando en el paso de alimentos y fluidos mientras evita la adhesión de los patógenos.
2. Defensa química:
* Propiedades antimicrobianas: Algunos componentes de moco, como la lisozima y la lactoferrina, tienen actividad antimicrobiana directa. La lisozima descompone las paredes celulares bacterianas, mientras que la lactoferrina se une al hierro, privando a las bacterias de un nutriente vital.
* Toxinas neutralizantes: Ciertos componentes de moco pueden unirse y neutralizar las toxinas liberadas por los patógenos, evitando que dañen los tejidos.
3. Acción Flushing:
* Movimiento ciliar: En el tracto respiratorio, el moco es impulsado por cilios, pequeñas estructuras similares al cabello que bordean las vías respiratorias. Este movimiento constante elimina los patógenos atrapados del cuerpo a través de la tos o el estornudo.
* Peristalsis: En el tracto digestivo, la mucosidad ayuda al movimiento de alimentos y desechos a través de los intestinos, ayudando a eliminar los patógenos antes de que puedan establecerse.
4. Activación de células inmunes:
* moco como señal: El moco puede unirse a las células inmunes, como los macrófagos y los neutrófilos, lo que desencadena su activación y reclutamiento al sitio de infección. Esto ayuda a iniciar una respuesta inmune para combatir los patógenos invasores.
En resumen:
Mucus sirve como primera línea de defensa contra los patógenos al crear una barrera física, proporcionar defensas químicas, facilitar la acción de enjuague y activar las células inmunes. Este enfoque multifacético contribuye significativamente a la inmunidad inespecífica del cuerpo, protegiéndonos de una amplia gama de agentes infecciosos.