1. Cambio vinculante y conformacional:
* Especificidad: Las proteínas portadoras son altamente específicas. Cada proteína se une a una molécula particular o un pequeño grupo de moléculas relacionadas, como un bloqueo y llave. Esto asegura que solo las sustancias adecuadas puedan ingresar a la celda.
* Cambio de desencadenantes de enlace: Cuando la molécula específica se une a la proteína portadora, desencadena un cambio en la forma de la proteína (conformación). Este cambio abre un camino a través de la membrana.
* Liberación y retorno: La molécula se libera luego en la célula, y la proteína portadora regresa a su forma original, lista para unir otra molécula.
2. Difusión facilitada:
* Down el gradiente de concentración: Las proteínas portadoras pueden ayudar a las sustancias a moverse a través de la membrana *por su gradiente de concentración *, lo que significa que desde un área de alta concentración hasta un área de baja concentración. Esto no requiere energía, por lo que se llama difusión facilitada.
* Transporte pasivo: Dado que este proceso no requiere que la celda gaste energía, se considera un tipo de transporte pasivo.
3. Transporte activo:
* contra el gradiente de concentración: Algunas proteínas portadoras también pueden mover sustancias * contra * su gradiente de concentración, lo que significa que desde un área de baja concentración hasta un área de alta concentración.
* Se requiere energía: Este proceso requiere que la célula gaste energía, a menudo obtenida de ATP, por lo que es un tipo de transporte activo.
Ejemplos:
* Transporte de glucosa: La proteína transportadora de glucosa (GLUT) ayuda a la glucosa a moverse del torrente sanguíneo hacia las células.
* Bomba de sodio-potasio: Esta proteína bombea activamente iones de sodio fuera de la célula y los iones de potasio en la célula, manteniendo el gradiente electroquímico de la célula.
Resumen:
Las proteínas portadoras juegan un papel crucial en la regulación del movimiento de sustancias dentro y fuera de las células. Actúan como transportadores específicos, facilitando el transporte pasivo y activo. Su capacidad para cambiar la conformación y unirse a moléculas específicas las hace esenciales para mantener la homeostasis celular y garantizar la función adecuada.