He aquí por qué:
* Alta tasa reproductiva: Los organismos unicelulares pueden reproducirse increíblemente rápido, a menudo a través de procesos como la fisión binaria. Esto les permite generar rápidamente grandes poblaciones, haciéndolas más resistentes a los cambios y amenazas ambientales.
* Diversidad genética: A pesar de su simplicidad, muchos organismos unicelulares tienen mecanismos para la variación genética, como las mutaciones o la transferencia de genes horizontales. Esta diversidad proporciona a un grupo de personas con diferentes rasgos, lo que los hace menos susceptibles a ser eliminados por una sola enfermedad o cambio ambiental.
* Adaptabilidad: Su rápida reproducción y diversidad genética les permiten adaptarse rápidamente a los entornos cambiantes. Si aparece un nuevo depredador, por ejemplo, las mutaciones pueden dar lugar a individuos con defensas en su contra, asegurando la supervivencia de la especie.
Otros mecanismos que contribuyen a la supervivencia de los organismos unicelulares incluyen:
* latencia: Algunos pueden ingresar a los estados inactivos, como los quistes, para sobrevivir a condiciones duras.
* Resistencia: Algunos han evolucionado mecanismos para resistir condiciones duras como temperaturas extremas, salinidad o toxinas.
* Relaciones simbióticas: Muchos organismos unicelulares viven en relaciones simbióticas con otros organismos, proporcionan beneficios a ambas partes y aumentan sus posibilidades de supervivencia.
Es importante recordar que, si bien los organismos unicelulares tienen mecanismos de supervivencia impresionantes, su éxito también está vinculado a su capacidad para explotar diversos entornos y nichos, contribuyendo a los vastos y diversos ecosistemas microbianos que encontramos en la Tierra.