Si un humano estuviera formado por solo células animales, varias cosas serían imposibles:
* La fotosíntesis no sería posible: Las células animales carecen de cloroplastos, los orgánulos que contienen clorofila y permiten que las plantas conviertan la luz solar en energía. Sin fotosíntesis, no podríamos producir nuestra propia comida.
* Las paredes celulares estarían ausentes: Las células vegetales tienen paredes celulares rígidas que proporcionan estructura y soporte. Sin paredes celulares, nuestros cuerpos serían muy suaves y carecerían de forma adecuada.
* No pudimos almacenar tanta energía: Las células vegetales tienen grandes vacuolas que almacenan agua y nutrientes. Las células animales tienen vacuolas más pequeñas, lo que significa que no podríamos almacenar energía de manera tan efectiva.
* No tendríamos la misma diversidad de tejidos: Las células vegetales tienen estructuras únicas como el xilema y el floema, responsables del transporte de agua y nutrientes en toda la planta. Estos son vitales para funciones de plantas complejas, y sin ellas, nuestros cuerpos serían mucho más simples.
En resumen, un humano hecho de solo células animales sería una criatura muy diferente:
* no puede producir su propio alimento
* Estructura débil y carente
* con almacenamiento de energía limitado
* Un organismo mucho más simple
Este escenario hipotético resalta la importancia de la diversidad de los tipos de células en los organismos multicelulares. Cada tipo de célula tiene una función específica que contribuye al funcionamiento general del organismo.