Los cnidarios utilizan una variedad de métodos para el movimiento, dependiendo de la especie:
1. Propulsión de chorro: Las medusas usan una campana pulsante (la estructura en forma de paraguas) para impulsarse a través del agua. Contratan la campana, obligando al agua y creando un chorro de agua que los impulsa hacia adelante.
2. Contracciones musculares: Algunos cnidarios, como las anémonas de mar, usan contracciones musculares para moverse lentamente a través del fondo del mar. Tienen un pie musculoso, conocido como un disco de pedal, que usan para anclarse y luego contraer músculos para moverse.
3. Corrientes de agua: Algunos cnidarios, como los corales, son sésiles (unidos a una superficie) y confían en las corrientes de agua para traerles alimentos y oxígeno. También pueden moverse muy lentamente cambiando ligeramente sus posiciones.
4. Tentáculos: Algunos cnidarios usan sus tentáculos para un movimiento limitado. Pueden usar sus tentáculos para anclarse a una superficie o para detenerse.
Las células punzantes (nematocistos) no juegan un papel directo en la locomoción para los cnidarios. Son estructuras especializadas ubicadas en los tentáculos y se usan para:
* Defensa: Para disuadir a los depredadores y protegerse.
* Captura de presa: Paralizar o someter presas.
Por lo tanto, si bien los nematocistos son una característica definitoria de los cnidarios, su función principal no es la locomoción.