1. Transporte pasivo: Este tipo de transporte no no requieren energía de la célula. Se basa en el gradiente de concentración de la sustancia (que se mueve de un área de alta concentración a baja concentración) o una diferencia de presión. Aquí hay algunos ejemplos de transporte pasivo:
* Difusión simple: El movimiento de las moléculas a través de una membrana de alta a baja concentración, sin la ayuda de ninguna proteína.
* Difusión facilitada: El movimiento de las moléculas a través de una membrana con la ayuda de un canal de proteína o proteína portadora, que sigue siguiendo el gradiente de concentración.
* ósmosis: El movimiento del agua a través de una membrana semipermeable desde un área de alta concentración de agua (baja concentración de soluto) a un área de baja concentración de agua (alta concentración de soluto).
* filtración: El movimiento del agua y los solutos pequeños a través de una membrana debido a la diferencia de presión.
2. Transporte activo: Este tipo de transporte requiere energía de la célula, generalmente en forma de ATP. Permite a las células mover sustancias contra sus gradientes de concentración (de baja a alta concentración) o mantener un gradiente de concentración específico. Aquí hay algunos ejemplos de transporte activo:
* Transporte activo primario: Utiliza directamente ATP para mover sustancias a través de la membrana. Por ejemplo, la bomba de potasio de sodio utiliza ATP para bombear iones de sodio fuera de la célula y los iones de potasio en la célula.
* Transporte activo secundario: Utiliza la energía potencial almacenada en el gradiente de concentración de una sustancia (a menudo establecida por el transporte activo primario) para mover otra sustancia contra su gradiente de concentración.
Estos dos tipos principales de movimiento son cruciales para que las células mantengan su entorno interno, obtengan nutrientes, eliminen los desechos y se comuniquen con su entorno.